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Artículos

Qué hay detrás del PROYECTO DE LEY DE LENGUAS?

Introducción

En esta primera parte haré mención a ciertos hechos acaecidos en la historia más reciente del Guarani y que, a mi criterio, se convierten en los antecedentes más interesantes y pertinentes del Proyecto de Ley de Lenguas, cuya promulgación el Taller de la Sociedad Civil solicita al Estado Paraguayo.

En el año 1992, tras una larga y casi agónica batalla, los guaraniólogos logramos la oficialización de la Lengua Guarani. La cosa no fue fácil, ya que había intereses creados; particularmente, por parte de aquellos compatriotas (si así podemos llamarlos) que sostenían la postura colonialista y antiguaranista de que la oficialización del Guarani -entonces- no era importante y que habían otras cuestiones más relevantes que tratar en el seno de la Convención Nacional Constituyente. Esos seudocompatriotas se valieron de diarios, radioemisoras y teledifusoras a fín de intentar abortar la idea de la declaración de la Lengua Guarani como lengua oficial del Paraguay, junto al castellano. Los más osados compararon al castellano con el jet y al Guarani con la folklórica karréta, además de otros disparates parecidos como que nosotros los “guaraniólogos” éramos un peligro para la socidad por nuestra supuesta condición de nacionalistas a ultranza.

Nosotros, en la vereda de en frente, tampoco retaceamos recursos y epítetos para convencer, a cuantas almas se cruzaban en nuestro camino, acerca de la importancia de la consagración del Guarani como idioma oficial de la República. Hicimos de todo: marchas, reuniones con los Convencionales Constituyentes (de hecho, varios de ellos eran ya amigos del Guarani), pero sobre todo, utilizamos los espacios que numerosos amigos periodistas (interesados en la oficialización del Guarani) nos ofrecieron. En esa histórica batalla todo estuvo permitido. El resultado: la Lengua Guarani, ¡por fín!, se convirtió en idioma oficial del Paraguay, junto al castellano.

A partir de dicho acontecimiento, se abrieron las puertas para reclamar más espacios para la promoción y difusión de la Lengua Guarani, muy a pesar de los ya mencionados seudocompatriotas colonialistas y antiguaranistas, enquistados en el mismísimo gobierno y para ser más puntuales, en el Ministerio de Educación y Culto. En otras palabras, “ilustres” gobernantes para algunos, pero… enemigos acérrimos del Guarani, en lo que a nosotros respecta.

La siguiente batalla se libró ese mismo año, en diciembre y luego en julio de 1993, en ocasión de los Congresos Nacionales de Educación cuando -tras lograr ciertos acuerdos políticos con distintos gremios docentes también interesados en la reivindicación del Guarani- logramos la inclusión del Guarani en la Reforma Educativa, iniciada en 1994.

Los combatientes en dichas duras batallas enumeramos -entonces- cuatro cuestiones muy importantes a ser tenidas en cuenta en el porvenir: 1)La planificación de fines y objetivos para la reivindicación y progreso del Guarani y la definición estrategias para la consecución de los mismos; 2)La aceptación y aplicación plena del refrán “la unión hace la fuerza”; 3)Que los enemigos del Guarani y de la identidad cultural paraguaya debían -y deben- ser enfrentados contínuamente, en cualquier terreno; con fuerza, en forma organizada y con todas las armas lícitas disponibles, sabiendo que varias de las batallas pueden durar mucho tiempo; y 4)La necesidad de incoporporar a más aliados; es decir, reclutar a más combatientes de todo el país y del exterior. Y así lo hicimos y le seguiremos haciendo.

El ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI es, en gran medida, la muestra de que esas cuatro cuestiones son factibles de lograr. Nuestra fuerza institucional radica en la mancomunión de esfuerzos de todos nuestros miembros (partes de un mismo cuerpo) que se hallan diseminados por todo el Paraguay y por el exterior. Hemos dedicado mucho tiempo institucional en la formación calificada de los mismos. Ellos hoy se llaman profesores, licenciados o simplemente personas que concluyeron el curso básico de Guarani o participaron de encuentros de concienciación (congresos, seminarios, foros, etc), y que en su gran mayoría están absolutamente convencidos de que estas batallas, más tarde o más temprano, deben finalizar a favor del Guarani. Ellos en cualquier lugar: Horqueta, Jataity del Norte, Arroyos y Esteros, Iturbe, Campo 9, Juty, San Pedro del Parana, San Juan Bautista, Aka’ái, Minga Porâ, Villeta, Pilar, Puente Kyha, Villa Hayes, Filadelfia, etc, son actualmente los más celosos defensores, difusores y jerarquizadores de la Lengua Guarani y están preparados para enfrentar a cualquiera con un discurso científico sobre el porqué debe promoverse la correcta enseñanza y difusión del Guarani.

Una simple muestra lo constituyó en su momento el masivo rechazo al modelo de educación bilingüe (Guarani-Castellano) que el Ministerio de Educación intentó -vanamente- aplicar en la educación paraguaya, y cuyo oscuro propósito consistió en sustituir al Guarani por el jehe’a (mal llamado jopara, mezcla de Guarani y castellano). Bastó, en ese entonces, un pedido institucional para que los combatientes se manifestaran en contra de ese perverso y letal proyecto del MEC, liderado entonces por la actual candidata a presidente de la república.

Y tuvimos razón, ya que los propios parlamentarios (de todos los partidos políticos) apoyaron esa postura de no atentar contra el Guarani; y fueron esos mismos parlamentarios quienes tiempo después otorgaron al ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI, mediante la Ley 2574, el estatus de institución de educación superior, con autonomía y rango universitario; entendiendo que la labor que llevábamos adelante era la correcta; caso contrario, no hubieramos logrado lo uno ni lo otro.

 

Desarrollo

2.1. Proyectos de leyes para reglamentar el Art. 140 de la Constitución Nacional

Desde la promulgación de la nueva Constitución Nacional del Paraguay, en 1992; distintos grupos y personalidades reconocidas en el estudio de la Lengua Guarani, pusieron de manifiesto la necesidad de reglamentar el Art. 140 de la Constitución Nacional.

Con el tiempo, y hasta el año pasado 2007, dos Proyectos de Ley fueron presentados al Parlamento Nacional para su estudio y promulgación, si correspondiere. Uno de ellos fue elaborado y presentado por nuestro ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI, en 1996 y vuelto a presentar en los siguientes años.

No obstante, ninguno de los Proyectos presentados prosperó por que el Ministerio de Educación siempre se opuso a los mismos, ya que esos proyectos incluían -entre otros- propuestas tales como independizar a la Lengua Guarani de la tutela y manipulación ilegal del MEC.

En el 2007, se manifiesta con gran fuerza, otro movimiento denominado Taller de la Sociedad Civil, liderado por el Dr. Tadeo Zarratea (acompañado por Lino Trinidad, María Eva Mansfeld de Agüero, María Elvira de Campos, Dionisio Gauto, Mario R. Alvarez, Perla Alvarez y otros); que logra aglutinar a varias personalidades e instituciones en torno a un anteproyecto finalmente convertido en Proyecto de Ley de Lenguas. En una actitud inteligente y a fin de evitar conflictos en el momento de su tratamiento en el Parlamento Nacional, el Taller de la Sociedad Civil resuelve “compartir” el documento con el MEC para que dicho organismo de gobierno presente las “tachas y reclamos”, tras lo cual -de común acuerdo: el Taller de la Sociedad Civil y el MEC- elevarían el Proyecto consensuado al Poder Ejecutivo para que éste lo remitiera al Poder Legislativo.

Cabe destacar que en actitud solidaria y fraterna el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI, tras un congreso ad hoc, resolvió apoyar plenamente dicho Proyecto de Ley de Lenguas elaborado por el Taller de la Sociedad Civil.

Sin embargo, y en una actitud ensuguy, es decir, traicionera; la Comisión Nacional de Bilingüismo, brazo fuerte y órgano asesor del MEC, presentó en ese interín al Parlamento Nacional otro Proyecto de Ley de Lenguas, elaborado por ellos… a su medida; donde, por ejemplo, uno de los artículos del proyecto, los convertía en miembros natos y casi mayoritarios de la Dirección de Políticas Lingüísticas a crearse y con “derecho a elegir a su gusto” a los demás miembros (a quienes respondan a sus intereses, por supuesto).

Lo anecdótico es que miembros de la mencionada Comisión Nacional de Bilingüismo, jugaron a “dos puntas”, pues también estuvieron, ¡oh, sorpresa!, en el tratamiento del Proyecto elaborado por el Taller de la Sociedad Civil. Entonces ¿en qué quedamos?. ¿Chicha o limonada?. La otra cuestión anecdótica es que el MEC tampoco hizo nada para “estimular” a los miembros de la Comisión Nacional de Bilingüismo a retirar su proyecto. Cosa rara… en cualquier otro país del mundo, menos aquí, en Paraguay.

Con todo ese pintoresco panorama de por medio y los antecedentes de las batallas ya libradas, me permití decir a varios amigos, cual ave agorera, que -pese a todos los chiches- este Proyecto consensuado tampoco sería tratado con prontitud, por que de hecho, NO CONVIENE a ciertos sectores (entre ellos, el MEC).

De todas maneras, el circo siguió, y la entonces ministra de educación acudió el último día de julio de 2007 al Palacio de Gobierno -el día en que presentó renuncia al cargo para dedicarse al proselitismo- a entregar, en compañía de asociados del Taller de la Sociedad Civil, el Proyecto consensuado para que el Ejecutivo lo derivara al Parlamento. Los ingenuos pensaron que eso ocurriría al día siguiente, pero no fue así. Los más realistas (yo, uno de ellos) calculábamos que probablemente se remitiría dos o tres meses después o talvés… nunca. Y, así ocurrió. El proyecto de marras fue remido al Congreso recién en setiembre. De hecho -en el fondo- como ya dije, esta Ley NO CONVIENE; por consiguiente, no contó ni cuenta con la famosa “voluntad política” oficialista. Hasta ahora duerme su plácido sueño en algún cajón parlamentario, en otras palabras y en paraguayo: fue cajoneado.

Por ejemplo ¿qué ocurriría si hoy la Ley estuviera aprobada y la Academia de Lengua Guarani, creada en virtud de dicha Ley, como primera medida, reclamara al MEC la torpe y destructiva politica aplicada en la enseñanza del Guarani?. ¿Estaría el MEC en condiciones de tragarse los sapos y culebras y sobre todo admitir el error más aún si tomamos en cuenta el multimillonario dinero mal gastado en la aplicación del seudoprograma de educación bilingüe?. ¿Cómo quedarían el “honor” y la “sabiduría” de los sesudos técnicos del MEC, al caer por tierra el mamotreto que intentaron aplicar para destruir al Guarani?. Finalmente ¿Cómo quedaría el MEC y en general, el gobierno Paraguayo ante los organismos internacionales (sobre todo, la banca) a quienes convenció de las supuestas bondades del modelo aplicado?. Allí está la cosa… entendépa vo?.

2.2. ¿Qué hay detrás del Proyecto de Ley de Lenguas?

La respuesta es: 1)Poder y 2)Soberbia. Concretamente, el Ministerio de Educación tiene mucho que perder. En primer lugar perderá poder ya que la promulgación de la Ley de Lenguas permitirá un mayor número de protagonistas con poder de decisión en la promoción de las lenguas, poder que hasta hoy detenta en forma arbitraria e ilegal el Ministerio de Educación. Al MEC no le agradará, bajo ningún punto de vista, recibir órdenes de otro ente.

Aclaro que cuando digo Ministerio también me refiero a los componentes de la Comisión Nacional de Bilingüismo (ambos no son otra cosa que más de lo mismo, solamente tienen nombres distintos). La Comisión, creada en 1994, nunca hizo absolutamente nada para la correcta enseñanza no solo del Guarani sino también del Castellano. Es más, con la Ley de Lenguas desaparecerá la citada comisión. Sus miembros pasarán, de la noche a la mañana, a la llanura; en otras palabras, perderán el poder.

Por el otro lado está la soberbia ya que nadie quiere “perder” y, nos guste o no, con la promulgación de la Ley de Lenguas habrá perdedores; más aún si tomamos en cuenta que en la actual batalla encubierta hay algunos técnicos del MEC que siempre fueron una especie de Ñandejara’i (dioses) que “cortaban la torta” a su antojo; que incluso podían, con o sin razón, “borrar del mapa” a sus adversarios (para ellos: enemigos). Esos soberbios son los que están “cruzando los dedos” para que esta Ley no prospere, por que NO LES CONVIENE.

Hasta ahora la batalla en torno al modelo de educación bilingüe a aplicar fue dura hasta sanguinaria. En particular, esa batalla empezó en 1999 y hasta ahora no ha concluido, y en su devenir ya tuvo muertos, heridos y contusos, pero… sigue. A no dudarlo, la Ley de Lenguas puede marcar el final de dicha batalla y declarar a vencidos y vencedores.

Deseo destacar que en el Paraguay, quienes históricamente se han enfrentado al MEC han sido los gremios de docentes, reclamando mejores condiciones laborales para sus asociados; y por otro lado, los docentes de Lengua Guarani, reclamando mayores espacios y carga horaria para el Guarani o denunciado la perversa política del MEC en la promoción del Guarani. Nunca, jamás, escuché de alguna manifestación de docentes de otras áreas en contra del MEC, ya sean de castellano, matemáticas, literatura, química, sociales o ciencias naturales.

2.3. La situación actual

Con el panorama expuesto en los párrafos anteriores y animado por el deseo de reivindicar sobre todo a la Lengua Guarani, el Taller de la Sociedad Civil resolvió convocar a sus asociados a una gran movilización para logar la promulgación de la Ley de Lenguas y romper de esa forma con ese largo, cansador y terrorífico maleficio; ya que hasta la actualidad el Proyecto aún no fue analizado por Comisión algúna del Parlamento Nacional.

Sin embargo, habría que analizar ¿Porqué hasta ahora no se trató el proyecto?. ¿Estará el brazo largo e invisible del MEC evitando el tratamiento del proyecto?. ¿Porqué la candidata a presidente de la república que todos conocemos, no movió el dedo afirmativamente para el tratamiento del proyecto?. Aclaro que evito pronunciar y escribir su nombre por una cuestión supersticiosa…

Si hoy, que contamos con el supuesto acuerdo del MEC y de la candidata, no se trata; quien nos asegura que se tratará en el siguiente período (si ella es presidente). No olvidemos que cuando el Guarani estaba a punto de ser idioma oficial del Mercosur, un misterioso papel que salió de nuestro país, de este gobierno, solicitó la NO declaración del Guarani en tal carácter.

Si ocurriere lo peor, es decir, que la candidata se coviertiera en presidente; entonces creo que negros nubarrones cubrirán la posibilidad de promulgar la ansiada Ley de Lenguas. Pero bueno, no debemos ser tan pesimistas, si aguantamos varios cinco años de distintos gobiernos y aún no logramos la reivindicación plena del Guarani, entonces debemos apostar con gran confianza en el siguiente periodo 2013-2018.

 

Conclusión

Creo, estoy seguro, que estoy diciendo lo que muchos no quieren decir. Las razones pueden ser variadas: estrategia, diplomacia, miedo, etc. pero no resta otra, hay que decirlo.

Varias veces lo dije y sigo sosteniendo que el Guarani, lastimosamente, estuvo y aún está identificado con la dura historia del indígena y del paraguayo. Esa historia tiene en común: sometimiento, opresión, dolor y enfrentamientos. Es por ello que, en más de una oportunidad, hice mención a la palabra batalla. Al Guarani nunca nadie le regaló nada. Todo le costó sangre, sudor y lágrimas; lo cual -en el fondo- considero que es bueno.

Sin ninguna duda, sobran muchas cosas que hacer por el Guarani. También hay mucha ansiedad. Todos queremos ver al Guarani ya normatizado y normalizado. Es más, hay mucha presión en ese sentido, de adentro y de afuera. No pasa un solo día sin que alguien en el Paraguay o en algún recóndito lugar del mundo no se acuerde del Guarani, y ese es un signo positivo. Muchos están muy apurados, desean lograrlo todo AHORA. Pero la situación no es tan fácil, por ello debemos redoblar y mancomunar nuestros esfuerzos; escudados en la frase: nunca nos daremos por vencidos.

De cualquier manera, estoy seguro que alguna vez tendremos una Ley de Lenguas para el Paraguay y también lograremos que el Guarani sea idioma oficial del Mercosur. No perdamos las esperanzas, de hecho, entre los optimistas… la esperanza es lo último que se pierde. Quien dice que el equivocado sea yo y que -para alegría de todos- la semana que viene tengamos, ¡por fín!, la Ley de Lenguas promulgada y a corto tiempo, por obra y gracia de Ñande Ru, el Guarani logre su plena reivinciación en el Paraguay y en el mundo. Es lo que la gran mayoría anhelamos, más aún tomando en cuenta que estamos en el año internacional de las lenguas, declarado por las Naciones Unidas.